Guion de la Hermandad

AÑO: 1935 (El primitivo). 1965 (El actual)

AUTOR: No hay datos de la autoría del antiguo guion de la hermandad. Del actual los bordados son de José Guillermo Carrasquilla Perea y fueron pasados a nuevo terciopelo y enriquecidos por el bordador jerezano Ildefonso Jiménez en 1998. Asta no documentada, pudiendo ser de Manuel Rodríguez Pérez.

DESCRIPCIÓN: Representa institucional y corporativamente a la hermandad, debiendo figurar por ello en todos los actos donde esta figure oficialmente.

El nombre de guion proviene de que primitivamente era la insignia que abría los cortejos guiando a la cofradía, hasta que fue sustituido por la cruz alzada. En los archivos de la hermandad figura un decreto de S. E. Rvdísima. Cardenal Bueno Monreal, en la fecha arzobispo de Sevilla, por la que se dictamina que todos los desfiles procesionales deben ser abiertos por la Cruz Parroquial, dispensando de ello a las estaciones de penitencia de las cofradías que disponen de artísticas y valiosas cruces de guía, a las que se autoriza que sean estas las que vayan en primer lugar, con la condición que la siguiente presidencia del cortejo la ocupe la referida Cruz Parroquial.

Se trata de un estandarte, a modo de una bandera doblada diagonalmente y enrollada en un asta, donde en su centro se anuda por dos cordones de hilos de oro trenzados, que terminan en sendos borlones de pasamanería, delimitando un cuerpo superior donde figura el escudo de la hermandad y un extremo inferior en forma de pico ricamente bordado.

En el caso del antiguo guion, sobre terciopelo rojo lleva bordado en oro e hilos de seda las armas de la hermandad penitencial antes de su unión con la sacramental, conservándose aún en la hermandad.

El actual mantiene la misma forma, sobre terciopelo rojo, en su cuerpo superior lleva bordado en oro y sedas de colores el escudo de la hermandad resultante de la unión con la hermandad sacramental de San Miguel.

Se trata de un escudo francés cuartelado en primero y cuarto por el cáliz alado con la sagrada forma, sobre fondo de gules en oro y plata, y en segundo y tercero a su vez cuartelado en primero y cuarto por la cruz alada del Señor San Miguel, sobre fondo azur en oro y plata y en segundo y tercero por el corazón lacerado de San Agustín, sobre fondo en oro corazón en gules y flechas en plata. En el centro excusón con la tiara y llaves del emblema pontificio, sobre fondo de sinople, en oro y plata. Todo ello inscrito en un pabellón timbrado en cuya cimera se erige una cruz lisada sobre la que se inscribe el cáliz alado con la sagrada forma, en oro y plata, rematado todo por el capelo sinople y las seis borlas que cuelgan a los lados en oro y sinople del Santo Obispo de Hipona.

Se rodea el escudo de orla de ricos bordados en oro con roleos y motivos vegetales, que nacen de una pequeña jarra en su base y se extienden hacia el extremo superior sin llegar a alcanzarlo.

En el extremo inferior bordada en oro la traducción al latín del nombre hebreo del arcángel Miguel, «מיכאל» (Mikha’el); «Quis sicut Deus», que significa «¿Quién como Dios?». Esta frase es una pregunta retórica que se usa comúnmente como una declaración de fe y un grito de guerra, especialmente asociado con San Miguel Arcángel. A su vez enmarcada por una orla de roleos bordados en oro.

El asta está repujada y cincelada en su mitad inferior, la superior oculta por el estandarte bordado es lisa. Se remata con una cruz latina de cuatro caras repujadas la anterior y posterior, cuyos extremos se ensanchan en unas molduras cuadradas, rematadas a su vez por sendas perillas, salvo el inferior del vertical que asienta sobre un basamento.

El basamento consta de dos piezas ricamente labradas, la inferior cilindrica con basse y cubierta convexas y la superior ovoidal en la que asienta la cruz, la inferior se adorna con cuatro pequeñas asas en relieve perifericamente.

La cruz, en su cara anterior lleva adosado el cáliz, en metal dorado, y saliendo de él las alas características de San Miguel. Sobre el mismo, la sagrada forma con la inscripción JHS repujada en letras doradas, siendo tambien doradas las ráfagas que parten de la sagrada forma, que queda situada justo en el cruce de los dos brazos de la cruz.

Aunque en este caso no está documentado, como las astas de las insignias que se ejecutaron en aquéllos años lo fueron del taller de Manuel Rodríguez Pérez, muy probablemente sea esta también de su factura.

HISTORIA: En acta de cabildo de oficiales del 23 de marzo de 1935, se recoge que “por el mayordomo se hace entrega a la cofradía de un riquísimo guion con las armas de esta, bordadas en terciopelo, asta metálica rematada por la cruz alada y pie de madera tallada y estofada en rojo y oro rojo. El donativo espléndido de D. José Ruiz Crespo, causa admiración y frases de agradecimiento de todos los concurrentes”.

El 5 de junio de 1964 el cabildo de oficiales acuerda la renovación del guion muy deteriorado por ser la insignia de mayor uso de todas. Se propone acordar con el Sr. Carrasquilla la confección de uno nuevo sobre terciopelo rojo y a tono con la calidad artística del resto de las insignias. El 21 de marzo de 1965 consta en libro de actas que dicha insignia podrá estrenarse en la próxima Semana Santa y el 12 de noviembre de 1965 que se había liquidado el coste del mismo que ascendió a 28.900 pts. (174€)

A lo largo de 1997 en diferentes cabildos de oficiales se comenta la necesidad de restauración del guión de la hermandad pasando los bordados a nuevo terciopelo, así como del enriquecimiento con nuevos bordados de su extremo inferior, barajándose para ello tres bocetos. Finalmente el 29 de enero de 1998, se recibió del taller del bordador jerezano Ildefonso Jiménez la pieza terminada por un importe de 320.000 pts. (1.925€). El asta necesitó una reparación que fue efectuada por José Gallego Márquez.